consumo de cerveza en españa

Desciende el consumo de cerveza en España: ¿los consumidores prefieren el vino?

El consumo de cerveza en España atraviesa un momento de inflexión. Tras décadas de un crecimiento constante, los datos más recientes confirman una caída continuada del consumo, tanto en volumen como en consumo per cápita. Paralelamente, el sector del vino, especialmente en determinadas categorías, muestra una resiliencia notable e incluso signos de recuperación en segmentos clave.

Este contexto plantea dos preguntas relevantes para el sector vitivinícola: ¿qué está ocurriendo con el consumo de cerveza en España?, ¿están los consumidores españoles sustituyendo parte del consumo de cerveza en España por vino, especialmente por vinos blancos y de menor graduación?

Desde Bodegas Nodus, entramos en detalle en el contexto actual del consumo de cerveza en España, y cómo se está comportando el vino ante este nuevo escenario. ¡Sigue leyendo!

Proveedor de vinos Bodegas Nodus

El consumo de cerveza en España en 2025: cifras clave

Los últimos informes sectoriales confirman que el consumo de cerveza en España continúa a la baja en 2025, encadenando dos años consecutivos de descensos, una situación que no se producía desde la crisis financiera de 2008. Este cambio de tendencia marca un punto de inflexión para una de las bebidas tradicionalmente más consumidas en el país y refleja una transformación profunda en los hábitos de consumo de los españoles.

La caída no se limita únicamente al volumen total, sino que también afecta al consumo per cápita, al canal de hostelería y a los momentos de consumo social, históricamente vinculados a la cerveza. Factores como la inflación, la moderación del gasto, la mayor conciencia sobre la salud y la preferencia por bebidas con menor graduación alcohólica están redefiniendo el papel de la cerveza dentro de la dieta mediterránea y del ocio cotidiano.

Este escenario de ajuste contrasta con la evolución más estable de otras categorías, como el vino, que logra mantener su relevancia apoyándose en su vinculación con la gastronomía, el consumo responsable y la búsqueda de mayor calidad, elementos cada vez más valorados por el consumidor español.

Cuántos litros de cerveza se consumen en España al año

Las cifras más recientes permiten cuantificar con precisión el alcance del descenso del consumo de cerveza en España. Y es que, tanto el consumo per cápita como el volumen total y las ventas muestran una evolución negativa, confirmando que la caída no es puntual, sino generalizada y sostenida en el tiempo:

  • Consumo per cápita: 52,8 litros por persona y año
  • Variación interanual: –4,9%
  • Consumo total: 38,6 millones de hectolitros
  • Ventas: –0,2% en valor
  • Descenso en hostelería: –2%

consumo de cerveza en españa

Este retroceso afecta a todos los grupos de edad, con especial intensidad entre los menores de 50 años, un segmento históricamente clave para la cerveza.

¿Por qué baja el consumo de cerveza en España?

El descenso del consumo de cerveza en España no responde a una única causa, sino a una combinación de factores estructurales y coyunturales que están modificando los hábitos de consumo de la población. 

Más allá de una simple reducción del gasto, los datos apuntan a un cambio de comportamiento del consumidor, marcado por la moderación, la planificación y una mayor sensibilidad hacia la salud, el precio y el contexto económico general.

1. Inflación y contención del gasto

El aumento de precios desde 2023 ha impactado directamente en el consumo fuera del hogar, donde la cerveza concentra gran parte de su volumen.

2. Cambio de hábitos de los consumidores

Las generaciones más jóvenes muestran:

  • Mayor preocupación por la salud
  • Preferencia por bebidas con menor graduación alcohólica
  • Consumo más planificado y menos impulsivo

3. Moderación y patrón mediterráneo

El consumo se concentra cada vez más en contextos gastronómicos concretos, reduciendo el número total de ocasiones de consumo.

El auge de las alternativas: sin alcohol y bebidas más ligeras

Uno de los fenómenos más relevantes del mercado en los últimos años es el crecimiento sostenido de las bebidas de baja o nula graduación alcohólica. Esta tendencia refleja un cambio en las preferencias de los consumidores, que buscan moderación sin renunciar al disfrute, y responde tanto a factores de salud como a la evolución de los hábitos sociales. 

La cerveza sin alcohol, las claras y los vinos bajos en graduación se han consolidado como opciones alternativas que complementan o sustituyen parcialmente al consumo tradicional de alcohol, especialmente en contextos diurnos, gastronómicos y turísticos.

  • La cerveza sin alcohol ya representa el 14% del total del consumo cervecero en España.
  • España concentra el 25% del consumo de cerveza sin alcohol de toda la UE.
  • El volumen de cerveza “SIN” creció un 4% en 2024, y continúa al alza en 2025.

consumo de cerveza en españa

Este dato es clave: la moderación no implica abandono del consumo, sino una reconfiguración de preferencias.

Cerveza vs vino: ¿existe realmente una sustitución?

A diferencia de la cerveza, cuyo consumo experimenta un descenso sostenido, el vino en España muestra un comportamiento mucho más estable, consolidando su posición en el mercado a pesar de la caída general del consumo de alcohol. 

En 2025, el consumo total de vino se sitúa cerca de los 10 millones de hectolitros, con una variación positiva estimada del 1,4%. Destacan especialmente el vino blanco, con un incremento del 3,5%, los vinos espumosos como el cava, que crecen un 3,1%, y el champagne, cuya demanda aumenta un 10,1%. 

consumo de cerveza en españa

Este desempeño refleja la vinculación del vino con la gastronomía, su consumo moderado y la percepción de mayor valor cualitativo, factores que le permiten mantenerse como una opción preferida por los consumidores españoles incluso en un contexto de contracción general del mercado de bebidas alcohólicas.

El crecimiento del vino blanco y los vinos de baja graduación

Uno de los datos más relevantes para el sector vitivinícola es el auge de los vinos blancos y de los vinos con menor graduación alcohólica, una tendencia que refleja un cambio en las preferencias del consumidor español. 

Esta evolución responde tanto a la búsqueda de opciones más ligeras y frescas, adecuadas para climas cálidos y consumo diurno, como a la creciente conciencia sobre la salud y la moderación en el consumo de alcohol. Además, estos vinos se presentan como alternativas naturales a la cerveza, especialmente en contextos informales y gastronómicos, consolidándose como una opción versátil y atractiva que combina tradición, sabor y menor contenido alcohólico, lo que contribuye a su crecimiento sostenido en el mercado.

Además, la ausencia de gas, la mayor complejidad aromática y la percepción de producto más gastronómico posicionan al vino blanco como un sustituto parcial de la cerveza en determinados momentos de consumo.

Consumo de cerveza en España por provincias: diferencias territoriales

Entrando en detalle, el consumo de cerveza no es homogéneo en todo el país, sino que muestra diferencias significativas según la región, influenciadas por factores como la climatología, la cultura gastronómica, el turismo y los hábitos sociales locales. 

Mientras algunas zonas presentan un consumo más elevado en volumen, otras destacan por el crecimiento reciente de ciertos tipos de cerveza, como las opciones sin alcohol o las mezclas ligeras. Estas variaciones reflejan que el mercado cervecero español es heterogéneo y segmentado, con patrones de consumo que responden tanto a tradiciones locales como a las tendencias emergentes de moderación y búsqueda de alternativas más saludables.

  • Zona sur: mayor volumen absoluto (Andalucía, Extremadura sur, Ceuta y Melilla)
  • Zona centro: mayor crecimiento reciente (Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León)
  • Zonas turísticas: aumento del consumo de bebidas ligeras como claras, sangría y vinos blancos

Consumo de cerveza por país: España en contexto europeo

A nivel internacional, aunque España sigue siendo el segundo productor de cerveza de Europa, por detrás de Alemania, su consumo per cápita es inferior al de otros países con tradición cervecera como Alemania, Chequia o Austria. 

Sin embargo, el país mantiene posiciones destacadas en varios aspectos clave del mercado: lidera el consumo de cerveza sin alcohol en Europa, se consolida como referente en consumo moderado y constituye un mercado estratégico para vinos tranquilos y espumosos, estrechamente vinculados a la dieta mediterránea y a los hábitos gastronómicos del país.

En definitiva, el descenso del consumo de cerveza en España no implica una pérdida de relevancia del sector, sino una transformación profunda del mercado de bebidas. En este nuevo escenario el consumidor busca calidad frente a cantidad, ganan peso las bebidas más gastronómicas y el vino refuerza su papel como bebida cultural, moderada y versátil.

Sin duda, para las bodegas españolas, este contexto representa una oportunidad estratégica: comunicar el vino no sólo como tradición, sino como una opción moderna, saludable y alineada con los nuevos hábitos de consumo.